¿Santa? Teresa de Jesús
… enseñarlas cómo se han de haber en esto y en tiempo de sequedades y en ir quebrantando ellas mismas su voluntad, aún en cosas menudas…
Constituciones de Santa Teresa de Jesús.
Cuando estudias literatura te hablan de Santa Teresa de Jesús y de su obra poética. También te explican que fue una monja con muchos afanes y que creó una orden y fundó un buen montón de monasterios. Pero no entran en detalles, y ahí están los demonios.
Acabo de leer “Casadas, monjas, rameras y brujas” de Manuel Fernández Álvarez, un libro sobre la mujer española en el Renacimiento. Como dice el propio título uno de los capítulos está dedicado a la figura de la “monja” y ahí es donde, utilizando las propias palabras de la santa, se nos muestra una panorama increíble con respecto a la vida monástica de la época.
Contra la imagen del convento disoluto hay que leer las palabras de Teresa de Jesús, un verdadero manual de destrucción de la personalidad destinado a convertir a cualquier mujer en un ángel al servicio de su dios. Un programa propio de una “secta destructiva” que busca la disolución de la voluntad de la novicia y su absoluto y total sometimiento al convento y a la madre superiora con cualquier método necesario.
Está claro que no todas las monjas lo eran por su propia voluntad y puedo entender los problemas con que se debía encontrar un convento para mantener el orden interno pero, la próxima vez que penséis en la bondad y el sacrificio de esas buenas mujeres, dadle alguna vuelta más a que vida puede haber ahí dentro.
Sin querer entrar en ninguna discusión que seguramente no nos va llevar a ningún sitio en común… ¿has tenido en cuenta el pensamiento y entorno socio-político de la España y el mundo del siglo XVI?
No me atrevo a decir que Teresa de Ávila fuera una de las primeras feministas, pero sí que no coincidía con la visión que de la mujer se tenía en su época, otorgándole una dignidad de ser humano que le era negada. Quizá pueda ser peligroso juzgar desde la escala de valores que tenemos en el siglo XXI los pensamientos y actuaciones de cinco siglos antes; peligroso en cuanto a injusto.
Por lo demás, en cuanto a la vida monástica no tengo nada que decir. No creo que fuera muy distinta la posición y el peso social de una monja que el de cualquier otra mujer de la época.
Coincido con el anterior comentario. La diferencia de mentalidad y roles es abismal y hay que contemplarla dentro del contesto social e histórico.
Precisamente mi post intentaba atentar contra una “idea consensuada”: el convento como único lugar donde la mujer tenía un mínimo atisbo de libertad y autonomía. Y esto se daba pero, según ¿Santa? Teresa, si era ella, claro. Lo planteo como un ejemplo más de sumisión femenina, en este caso, llevada a cabo por otras mujeres y en un entorno de “santidad”. Teresa de Jesús habla de “quebrar la voluntad” de las novicias y eso, a mi y a pesar del relativismo cultural que podamos añadir a la ecuación me parece una barbaridad, y más proviniendo de una “santa” cristiana a la que se le presupone un infinito amor por la humanidad y el prójimo, ¿no? Al fin y al cabo, ¿qué parte del evangelio dispone que es de aplicación según la época histórica en que se vive?
jeje, ya mismo se te va a poder calificar de “feminista”
. El caso es que tienes razón, al menos en parte, sobre la barbaridad que puede suponer, pero siempre tienes que tener en cuenta tu punto de vista. Concretamente creo que fue ayer que El país (creo recordar) publicaba una encuesta hecha en Marruecos, en que los marroquíes opinaban en un 40 y pico por ciento, que la mujer tenía “demasiados” derechos, ahí es na. Respecto a lo de que a una santa católica se le suponga amor infinito, jeje, solo tienes que ver a los reyes católicos, como ejemplo de amor al prójimo :p
Quizá es que fuera que en el siglo XVI, como en muchos antes y muchos después, se ha asimilado la santidad con la sumisión. El ser un buen siervo, el ser una buena persona, el ser un buen ciudadano, el ser un buen cristiano… se basaba, y se basa, principalmente, en no hacer preguntas, no cuestionar el orden establecido y asumir las injusticias que a cada uno nos toca vivir sin rebelarnos contra ese poder.
Teresa de Ávila, ¿es distinta en algún aspecto a las mujeres de su época? Si la respuesta es afirmativa, ¿en cuáles?
Respecto a tu última pregunta, todo escrito es entendido de forma distinta según la época en que es interpretado. Y ninguno de los libritos que componen la Biblia parece que vaya a ser una excepción. Por esta razón en la época contemporánea resulta tan difícil de entender muchos de los santos que la Iglesia Católica ha proclamado, y proclama, a lo largo del tiempo. Al menos, para algunos.
Está bien, está bien. Creo que esta discusión quedará mejor en persona. A ver si un día nos vemos y charlamos largo y tendido sobre Teresa de Jesús. Eso si, con una cerveza delante.